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Ser introvertido no es un problema

Ser intovertido no es un problema

Desmitificando la distinción entre personalidades introvertidas y extrovertidas

Una de las distinciones más famosas y comunes en el mundo de la personalidad es la que existe entre personas introvertidas y extrovertidas, pero nos encontramos con que se suele caer en mitos y errores al comentar esta faceta.

Por lo general a todos nos resulta divertido e interesante explorar nuestra personalidad y saber que otras opciones existen ahí fuera, es por esto que los test de tipos de personalidad que encontramos por internet son tan virales y los conoce tantísima gente.

Algo que debemos tener en cuenta desde un principio son las definiciones de ambos términos: la palabra extroversión hace referencia a la tendencia a relacionarse con los demás y mostrar abiertamente los sentimientos, así como a un conjunto de características como disfrutar de los deportes de riesgo, la comida picante, los lugares nuevos y las experiencias fuertes.

Por otro lado, el término introversión se refiere a personas que tienen más dificultades relacionándose con personas nuevas y expresando sus sentimientos, pero también engloba aspectos como preferir música más tranquila, quedar con pocas personas o personas que ya conocen, actividades poco peligrosas o novedosas, y que tienden a evitar ruidos o grandes masas de gente.

Aunque esta distinción es correcta y no supone un problema en sí, debemos tener en cuenta dos cuestiones básicas a la hora de usarla: 

  1. La distinción extroversión/introversión no es una dicotomía de dos opciones, es un continuo dentro del cual cada uno nos situamos en un punto diferente, de manera que alguien podría identificarse como muy extrovertido, algo extrovertido y algo introvertido, muy introvertido… Por lo que es normal que muchas veces no nos identifiquemos totalmente con una opción u otra.
  2. No hay un tipo de personalidad incorrecto. Nuestra personalidad siempre va a ser “correcta” siempre y cuando no nos esté causando malestar o impidiéndonos continuar con algún área de nuestra vida y en este caso lo mejor sería contactar con un profesional de la salud mental. 

Una vez conocemos estos factores podemos adentrarnos en las razones por las cuales una persona es extrovertida o introvertida. La estructura cerebral de ambos grupos es diferente, de manera que en el caso de las personas más extrovertidas, estas responden de manera más intensa a la emoción y recompensa, es decir, sienten que obtienen beneficio (bienestar o emociones positivas) ante las emociones intensas.

Por otro lado, la motivación de las personas introvertidas para ser de esta manera es el bienestar que genera el poder profundizar en su propio mundo interior.

De esta manera, cada persona preferirá las actividades que le produzcan más emociones positivas y desde ahí desarrollará este aspecto de su personalidad. 

Por otro lado, debemos tener en cuenta que la introversión no es timidez.

Si bien estas dos características se pueden dar juntas en una persona, no significa que una esté derivada de la otra.

De esta manera, podemos decir que la introversión es el disfrute de emociones poco intensas y de su tiempo consigo mismos, mientras que la timidez es una sensación de vergüenza frente a situaciones sociales novedosas o al encontrarse en grandes grupos de personas. Por tanto, ambos rasgos son diferentes, y aunque ambas son formas de responder a nuestro entorno, una parte de la motivación intrínseca (la introversión surge de lo que nos hace sentir bien y como disfrutamos nosotros) y la otra de la motivación extrínseca (la timidez responde al miedo de ser juzgados y de cómo nos ven los demás).

Ahora que entendemos bien estos conceptos y que comprendemos de dónde vienen nuestros rasgos, podemos preguntarnos por qué se da en nuestra sociedad una valoración más positiva a ser extrovertido que a ser introvertido.

La realidad es que por lo general experimentamos, ya sea en nosotros mismos o en nuestro círculo social cercano, mucha presión por ser sociables, atrevidos y aventureros, y aunque estos rasgos no son negativos en sí, debemos empezar a apreciar que así como existen distintos tipos de personas existen distintos rasgos, cada uno con sus pros y sus contras.

En cualquier caso, si resulta que nos encontramos en uno de los extremos de este continuo (extrovertido hasta el punto de poder disfrutar del tiempo solo y ser excesivamente inquieto, o introvertido sin poder relacionarse con los demás) es el momento de plantearnos el crecimiento personal y desarrollar capacidades que por lo general no solemos utilizar, como la introspección, el autoconocimiento, las habilidades sociales, etc. Y enfrentarnos a nuestros miedos poco a poco, ya sean estar solos o estar en presencia de extraños.

En general, el crecimiento personal trata de aprender a encontrarnos cómodos en el mayor porcentaje de escenarios posibles, y de esta forma abrir el abanico de situaciones en las que podemos disfrutar y presentarnos tal y como somos.

Por último, animamos a reflexionar sobre cómo la sociedad tiende a favorecer a personas que no solo son extrovertidas, sino neuro-normativas, en detrimento de las personas introvertidas y neuro-divergentes (como personas con autismo o TDAH) cuyas necesidades son diferentes y pueden resultar raras o excéntricas en ocasiones, debido a que como mencionamos, estamos acostumbrados a otro tipo de características.

En general, lo mejor que podemos hacer es esforzarnos por crear un ambiente abierto y que acoja a todo tipo de personalidades y necesidades, y asegurarnos de rodearnos de personas que sean comprensivas y respetuosas con nosotros. De esta manera, muchas personas se encontrarían más cómodas para presentarse tal y como son.

Nuestra forma de ser no debería suponer una fuente de malestar, ya sea por cómo nos afecta o por cómo reaccionan otras personas ante esta, por lo tanto, ten en cuenta que para mantener una salud mental adecuada debemos cuidar de estos aspectos.

Si crees que tú o algún ser querido está sufriendo por ser introvertido, en Granada Psicólogos, estaremos encantados de ayudarte. Pide cita. ¿Eres introvertido? Descubre por qué no es un problema y cómo entender y aceptar tu personalidad puede llevarte a una vida más plena y satisfactoria. Aprende a diferenciar entre introversión y timidez, y encuentra estrategias para crecimiento personal. Si necesitas ayuda, ¡contáctanos en Granada Psicólogos! Pide cita

    Laura Hernández Pulido

    Psicóloga Sanitaria Colegiada AO05973, más de 25 años de experiencia en psicología sanitaria, formación en psicología y colaboraciones en medios de comunicación en la promoción de la salud mental.

    Cristóbal Rozúa Lucena

    Psicólogo Sanitario Colegiado AO03430, más de 25 años de experiencia en psicología sanitaria, jurídica, formación en psicología y colaboraciones en medios de comunicación en la promoción de la salud mental.

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