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Gestión de las relaciones personales

Gestión de las relaciones personales

Las relaciones que mantenemos con otras personas son la base de nuestro día a día.

Nos acompañan al trabajar, al salir con amigos, cuando estamos en casa con nuestra pareja, en los domingos en familia, etc… Y no es casualidad que sean tan importantes; la realidad es que los seres humanos somos animales sociales que necesitan desarrollar su faceta interpersonal para mantener una buena salud mental.

Aunque esto no significa que necesariamente nazcamos con unas habilidades sociales desarrolladas y la capacidad de mantener conversaciones agradables y ser asertivos.

Las personas vamos aprendiendo cómo movernos en sociedad desde que somos niños, imitando lo que vemos en casa y en el colegio, pero, como con cualquier otra habilidad, algunas personas tienen más dificultades que otras.

Además de lo relacionado con la salud mental, debemos tener en cuenta que las relaciones sociales juegan un papel muy importante en nuestro éxito a nivel laboral y personal.

Podemos tener grandes talentos y ganas de trabajar, pero va a ser el trabajo que hagamos a la hora de movernos en sociedad el que nos lleve a cumplir objetivos, por ello, es importante contar con unas habilidades sociales que nos faciliten el camino a la hora de crear nuestro círculo.

Es por esto que desde Psicólogos Granada les proponemos varios ejercicios a realizar para desarrollar esas habilidades sociales que son claves:

  • Escucha activa: a la hora de conversar con las personas que tenemos alrededor es muy importante desarrollar la capacidad de escuchar activamente. Se trata de la capacidad de centrarnos en lo que dice el otro, comprenderlo y tratar de compararlo con nuestras propias ideas, sin lanzarnos a contestar, y es que muchas veces el peor enemigo de las conversaciones es el ansia por expresarnos nosotros, sin crear un espacio para lo que el otro tiene que decir.
  • Empatía: es la capacidad para ponerse en el lugar de los demás e imaginarse que estarán experimentando dada la experiencia que están viviendo. Una forma de trabajarla es hacer ejercicios de imaginación en los que te pones en el lugar de una persona a la que le ha ocurrido X cosa, como sufrir un robo o ganar un premio. Esto te ayudará a entender un rango más amplio de reacciones. Al terminar repite las escenas en tu cabeza pero intenta buscar una emoción distinta, por ejemplo: alguien gana un segundo premio y se siente feliz por subir al podio / alguien gana un segundo premio y siente rabia por no haber terminado primero, ya que se había esforzado mucho. También leyendo obras que incluyan mucha interacción interpersonal, como obras de teatro, de manera que puedas explorar los sentimientos y las ideas que surgen en los personajes en distintas situaciones y cómo se traducen estos en respuestas hacia la otra persona. 
  • Confianza: la clave para desenvolverse en ámbitos sociales es inspirar confianza a los demás, y esto se consigue comenzando por confiar en uno mismo. Si nos presentamos de manera insegura o dubitativa, eso es lo que vamos a transmitir a los demás. Analiza si necesitas trabajar en tu confianza y en caso de que lo necesites, empieza por darte una oportunidad a tí mismo, todos somos valiosos y tenemos algo que aportar. Si tu falta de confianza sobrepasa los límites de lo que puedes trabajar tu mismo siempre puedes contactar con un profesional de la salud mental, que te aconsejara sobre cómo mejorar. 
  • Sonreír: el lenguaje no verbal juega un papel crucial en los intercambios que tenemos con otras personas, por lo que te recomendamos que lo trabajes para mejorar tu presencia. Además puedes practicar poco a poco a interpretar lenguaje no verbal durante tus conversaciones con otros. Puedes empezar a atender a su postura, luego su mirada, su tono de voz, etc.. añadiendo cada vez más información a la interacción. De esta manera podrás ofrecer respuestas cada vez más adecuadas a la situación y te ayudará a trabajar en el tuyo propio.
  • Los buenos modales abren puertas: los modales siempre van a dejar una impresión agradable en los demás, sobre todo los que están basados en el respeto. Por ejemplo saludar y despedirse, dar las gracias, no tener gestos desagradables en la mesa o no interrumpir. A estos se ha sumado en los últimos años el gesto de ignorar el móvil mientras conversamos, así como mantenerlo en silencio durante reuniones importantes o salidas culturales como el cine o el teatro.
  • Gestión de la ira: una mala gestión de la ira puede jugarnos malas pasadas con nuestras relaciones interpersonales, de hecho, es uno de los principales motivos por los que estas se deterioran. Te recomendamos que, en caso de que te resulte muy difícil controlarla, acudas a un psicólogo que pueda ayudarte a manejarla mejor. Mientras tanto, un consejo útil es que cuando sientas esta ira intensa dentro de tí, esperes a que se disipe la emoción para actuar al respecto, al menos lo suficiente para poder expresar tu punto de vista de forma asertiva, así que no tengas miedo de apartarte o salir de la habitación cinco minutos si es lo que necesitas.
  • Presta atención a los detalles durante las iteraciones con los demás. Llama a las personas por su nombre, haz cumplidos sinceros, especialmente que no tengan que ver con el físico (por ejemplo, me gusta estar contigo, eres muy divertido/a, admiro tu paciencia, etc..) y entiende que la importancia de un problema la decide la persona a quién afecta este, no las personas a las que pide apoyo.

Ya hemos visto que las habilidades sociales son muy importantes y afectan a todas las áreas de la vida: nuestros objetivos laborales, las relaciones sociales, la relación que establecemos con nosotros mismos, son todos factores relacionados con esta habilidad, es por ello que hay que prestar atención a nuestra capacidad para relacionarnos, pero el camino del crecimiento personal puede ser confuso cuando nos enfrentamos a él solos y sin las herramientas suficientes, por tanto, si crees que puedes necesitar ayuda para desarrollar esta habilidad, y te gustaría que un profesional te guíe en tu mejoría, no dudes en ponerte en contacto con nosotros en Granada Psicólogos, estaremos encantados de ayudarte.

    Laura Hernández Pulido

    Psicóloga Sanitaria Colegiada AO05973, más de 25 años de experiencia en psicología sanitaria, formación en psicología y colaboraciones en medios de comunicación en la promoción de la salud mental.

    Cristóbal Rozúa Lucena

    Psicólogo Sanitario Colegiado AO03430, más de 25 años de experiencia en psicología sanitaria, jurídica, formación en psicología y colaboraciones en medios de comunicación en la promoción de la salud mental.

958 22 24 22
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