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Resiliencia Psicólogos Granada

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LOS 7 PASOS PARA CONSEGUIRLA

La resiliencia es la capacidad que tenemos las personas para superar circunstancias difíciles y traumáticas, y crecer a partir de estas experiencias.

Es una habilidad especialmente importante para todas las personas, ya que todas las personas sufrimos situaciones complicadas, momentos duros y de crisis, y debemos seguir adelante.

La parte positiva de que la vida sea una continua experiencia, es que de las situaciones positivas podemos disfrutar y de las negativas podemos aprender.

De esto trata esta herramienta, la resiliencia.

Algo que debemos tener en cuenta cuando afrontamos una crisis es cómo estamos viviendo lo que nos ocurre.

Esto es clave ya que las personas solo podemos acceder a la realidad a través de la interpretación, es decir, todo lo que experimentamos, lo hacemos a través del filtro que imponen nuestras experiencias previas, ideas preconcebidas, emociones momentáneas, etc…

De manera que somos nosotros los que añadimos una narrativa a lo que nos ocurre.

Debemos trabajar en poner el foco en esta narrativa, y hacernos conscientes de que está en nuestra mano enfrentar los momentos difíciles con una actitud positiva o negativa.

Esto no significa que debamos presentarnos siempre felices ante las adversidades de la vida, sentirse mal es natural y necesario.

Los humanos experimentamos todas nuestras emociones por una razón y es que nos ayudan a afrontar la vida, pero si podemos tomar decisiones basadas en la esperanza de que la situación pasará y la vida sigue, o quedarnos estancados en el dolor, manteniendo la narrativa de que este es infinito e incurable.

Para poder tomar control de nuestra narrativa y enfrentarnos a las crisis de la mejor manera posible, debemos trabajar en nuestra mentalidad y el concepto que tenemos de nosotros mismos

Para ello te proponemos los 7 pasos que pueden ayudarte a comenzar a ser más resiliente:

  • Identifica qué estás sintiendo: para este ejercicio no hay que esperar a que nos ocurra una gran catástrofe, vale con sentarnos cada día a analizar cómo nos sentimos, y que nos ha llevado a sentirnos así. Desarrollar el autoconocimiento y la inteligencia emocional nos va a llevar a entender mejor qué necesitamos en cada momento, como cuándo necesitamos un descanso o si deberíamos pedir ayuda.
  • Reflexiona sobre las somatizaciones que aparecen en tu cuerpo en los momentos de crisis, puede ser que te duela continuamente la cabeza, la espalda, que se te cierre el estómago o que te aumente el apetito. Hay muchas formas en las que el cuerpo se comunica con nosotros para dejarnos saber que algo va mal y necesitamos un cambio.
  • Sé consciente de las decisiones que tomas a diario, de en qué actividades inviertes tu tiempo y cómo te relacionas con los demás, te ayudará a sentir que tus días tienen sentido y eres partícipe de tu vida, de lo contrario, podemos llegar a sentir que el tiempo pasa mientras nosotros estamos robotizados, repitiendo rutina tras rutina sin reflexionar ni dar sentido a nuestras acciones.
  • Actúa buscando el bienestar de tu yo futuro, no el alivio instantáneo. Muchas veces, las crisis nos impulsan a tomar decisiones que alivian el dolor que sentimos de manera momentánea pero que solo empeoran la situación a largo plazo, por ejemplo beber o tomar drogas para evadirnos. Sin embargo, si conseguimos ser conscientes de las decisiones que tomamos y de sus consecuencias podemos ir pavimentando el camino para que cada vez nos resulte más fácil avanzar. Está en nosotros decidir si facilitamos el camino de salida o nos enterramos en el problema que estamos viviendo.
  • Prueba a buscar estrategias para sanar el malestar que sientes, siéntate y escribe varias soluciones, ¿Cuántas están orientadas al futuro y cuántas suponen un alivio momentáneo? Busca quedarte con las que te vayan a procurar un futuro sano y te ayuden a avanzar, y desecha las que sean momentáneas y supongan consecuencias negativas. 
  • Acepta que esta situación ha ocurrido y toca sentirse mal. Los baches son parte natural de la vida y debemos abrirnos a aceptar el dolor, ya que si pretendemos hacernos insensibles hacia este también nos estaremos insensibilizando hacia las experiencias positivas que nos ofrece la vida.
  • Sé tu mejor amigo: Algo que puede ayudar es pensar que estamos tratando con nuestro mejor amigo o amiga, piensa cómo te dirigirías a esa persona si estuvieran pasando por lo mismo que tú, ¿Qué crees que les ayudaría? Seguro que no serían palabras de reproche sino apoyo incondicional y amabilidad, y eso mismo debes dedicarte a tí.

Ten en cuenta que el bienestar viene de la mano de varios pilares, y es que la resiliencia no se mantiene sin autoconocimiento, inteligencia emocional y amor propio.

Por ello, si estos nombres te suenan lejanos o tienes la sensación de que no has conseguido desarrollar estas herramientas aún, te proponemos que elijas como una de tus próximas metas el trabajo en tí mismo.

Puedes hacer esto a través de diarios de sentimientos, practicando mindfulness, y por supuesto siempre puedes ponerte en contacto con un equipo de psicólogos expertos en resiliencia que te ayuden a mejorar.

En el lado contrario recuerda que hay emociones que debemos mantener bajo control, no se trata de reprimirlas, sino de recordarte a tí mismo que son válidas pero que no te van a llevar a ninguna parte.

Algunos de estos pensamientos y emociones que no nos aportan nada positivo son la culpa excesiva que sentimos por estar mal o ser menos productivos de lo normal.

Los mensajes de odio que a veces lanzamos contra nosotros mismos («soy tonto…», «no valgo para nada…», «nunca voy a salir de esta…»), el exceso de trabajo para mantenernos ocupados, a veces toca pararse y reflexionar sobre nuestra realidad, aunque conlleve sentir dolor.

Algo que suele ayudar es pensar que estamos tratando con nuestro mejor amigo o amiga, piensa cómo te dirigirías a esa persona si estuvieran pasando por lo mismo que tú, ¿Qué crees que les ayudaría? Seguro que no serían palabras de reproche sino apoyo incondicional y amabilidad, y eso mismo debes dedicarte a tí.

Entendemos que enfrentarse a situaciones difíciles con resiliencia no es fácil, aceptar el sufrimiento es complicado, pero a largo plazo es lo que nos permitirá recuperarnos de forma sana.

Recuerda que aceptar la realidad y los pensamientos realistas son el motor que puede sacarnos de situaciones como estas.

Si crees que tú o un ser querido pueden estar sufriendo por la falta de resiliencia, y te gustaría que un profesional de la Psicología en Granada o psicólogos online te guíen en tu mejoría, no dudes en ponerte en contacto con nosotros en Granada Psicólogos, estaremos encantados de ayudarte. 

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