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29 enero, 2021
5 marzo, 2021

Insomnio

Insomnio Granada

El insomnio es un trastorno del sueño en el que las personas tienen problemas para dormir.

Estas dificultades se pueden dar al intentar conciliar el sueño o al intentar permanecer dormidos toda la noche. 

El insomnio en muchas ocasiones causa somnolencia diurna, bajos niveles de energía y estados de ánimo de irritabilidad y depresión.

Esta afección puede causar problemas para concentrarse y aprender.

El insomnio puede ser a corto plazo, cuando solo dura días o semanas, o a largo plazo, cuando se da durante más de un mes.

Además, puede darse de forma independiente o como resultado de otro problema.

Prevalencia

  • Entre el 10% y el 30% de los adultos sufren de insomnio en algún momento, e incluso el 50% de personas tienen insomnio en un año determinado.
  • El 6% de las personas padecen insomnio no asociado a otro problema y que dura más de un mes.
  • Las personas mayores de 65 años se ven afectadas más frecuentemente que las personas más jóvenes. 
  • Las mujeres padecen este problema con más frecuencia que los hombres. 

Síntomas 

Las personas con insomnio a menudo experimentan una o más de las siguientes deficiencias durante el día después de un episodio de sueño afectado por el insomnio: 

  • Fatiga y malestar.
  • Problemas para concentrarse, prestar atención o acordarse de las cosas. 
  • Deficiencias en su desempeño social, profesional y académico. 
  • Irritabilidad y alteraciones del estado de ánimo. 
  • Somnolencia diurna excesiva.
  • Hiperactividad, agresividad y otros problemas comportamentales.  
  • Mayor riesgo de errores y accidentes.

Causas

La causa más frecuente del insomnio sin duda son los problemas vitales estresantes, que pueden ser los llamados estresantes menores (problemas cotidianos leves pero molestos) y los estresantes mayores (problemas importantes como un despido, enfermedad…)

Los síntomas del insomnio pueden estar causados ​​por:

  • Estar viviendo situaciones que causan estrés, ansiedad, o tensión, como pueden ser problemas laborales, estrés financiero, nacimiento de un hijo…
  • Tener una mala higiene del sueño, como por ejemplo dormir con ruido de fondo o consumir cafeína en exceso.
  • Tomar drogas psicoactivas, así como algunos medicamentos y sustancias como hierbas, cafeína o nicotina.
  • Consumo o abstinencia de alcohol y otros sedantes, como pueden ser ansiolíticos y medicamentos para dormir.
  • Padecer trastornos respiratorios del sueño.
  • Padecer una enfermedad cardíaca. 
  • Tener síndrome de piernas inquietas, que puede causar insomnio al inicio del sueño debido a las sensaciones incómodas que se sienten y la necesidad de mover las piernas.
  • Tener una lesión o afección que causa dolor puede impedir que una persona encuentre una posición cómoda en la que conciliar el sueño y, además, puede provocar que esta se despierte.
  • Alteraciones hormonales como las que suceden antes de la menstruación y durante la menopausia.
  • Tener problemas gastrointestinales.
  • Tener trastornos mentales como trastorno bipolar, depresión clínica, trastorno de ansiedad generalizada (TAG), trastorno de estrés postraumático (TEPT), esquizofrenia, trastorno obsesivo compulsivo (TOC), demencia…
  • Presentar una alteración del ritmo circadiano, que puede estar causada por trabajar en distintos turnos, por desfases horarios tipo jet-lag, etc.
  • Padecer condiciones médicas como el hipertiroidismo.

Tipos de insomnio

  • Insomnio transitorio: su duración es inferior a una semana. Puede estar causado por otra enfermedad, por cambios en el sitio donde se duerme, por la hora a la que se duerme o por padecer depresión o estrés. Las consecuencias que provoca son somnolencia y poca coordinación motora.
  • Insomnio agudo: es la incapacidad para dormir cuya duración es menor a un mes. El insomnio está presente cuando hay dificultad para iniciar o mantener el sueño, o cuando las horas de sueño son insuficientes para que la persona se sienta descansada. En este nivel, el insomnio se da incluso cuando el ambiente y las circunstancias son las adecuadas para generar un buen descanso, y esto provoca problemas durante la vigilia.
  • Insomnio crónico: su duración es mayor a un mes. Puede deberse a otra enfermedad o ser un trastorno primario. Suele darse en personas con altos niveles de estrés. Sus efectos varían en función de las causas que lo han provocado, pero pueden llegar a causar problemas como alucinaciones, fatiga mental y/o cansancio muscular.

Diagnóstico

Es recomendable acudir a especialistas en trastornos del sueño como Granada Psicólogos para diagnosticar el insomnio, ya que es necesario que esté lo suficientemente cualificado para detectar este tipo de problema y para encontrar las medidas más adecuadas para tratarlo. 

Es esencial revisar el historial médico y realizar un examen físico para poder descartar otras afecciones que pueden estar causando el insomnio.

Una vez estén descartadas las demás opciones, es recomendable hacer un historial completo del sueño del paciente.

Este historial debería incluir los hábitos de sueño de la persona, así como los medicamentos que toma, su consumo de alcohol, si ingesta nicotina o cafeína y si tiene otras enfermedades, así como el entorno y las condiciones en las que duerme.

Por último, sería aconsejable llevar un diario del sueño en el que hacer un seguimiento sobre la hora a la que se acuesta, el número de despertares, si se medica o no, la hora a la que se despierta y cómo se siente cuando lo hace.

Tratamiento 

Existen varios tipos de tratamiento para abordar el insomnio.

Uno de los más utilizados es la terapia cognitivo-conductual o de reeducación del sueño, ya que obtiene un gran porcentaje de éxito.

En esta terapia se intenta mejorar la higiene del sueño y se pretende poner bajo control los estímulos que causan el insomnio.

Además es necesario emplear higiene del sueño, con algunas de las siguientes estrategias según cada persona:

  • No acostarse en la cama hasta que se empieza a tener sueño.
  • No hacer actividades como ver la TV o leer en la cama.
  • Intentar evitar ruidos y sonidos molestos que puedan dificultar el sueño.
  • No ingerir alimentos poco antes de irse a la cama.
  • No beber alcohol antes de dormir, ya que puede provocar despertarse precozmente.
  • Intentar eliminar o consumir en menor medida cafeína y tabaco.
  • Realizar técnicas de relajación que puedan disminuir la hiperactividad que suelen presentar las personas insomnes. 
  • Hacer ejercicio físico de forma frecuente.
  • Intentar establecer una hora de sueño fija a la que ir a dormir todos los días.

En Psicólogos Granada ofrecemos ayuda especializada para el insomnio, pida cita.

958 22 24 22
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