Problemas para controlar el pipi y la caca.

Agresividad, rabietas y trastorno disocial en niños
26 julio, 2016
¿Qué son los trastornos de alimentación?
3 agosto, 2016

Problemas para controlar el pipi y la caca.

Enuresis y encopresis (problemas para controlar el pipi y la caca).

 

Enuresis.child-660679_960_720

La enuresis nocturna es la pérdida involuntaria y completa de orina durante el sueño, entre los 5-6 años, en la que la mayoría de los niños ya ha ganado el control de sus esfínteres. Es un problema común que afecta a un 10-15% de los niños de 6 años y tiende casi siempre a resolverse de forma espontánea. Enuresis no significa la emisión ocasional y esporádica de orina durante la noche, sino que éste problema ocurre con cierta frecuencia (según algunos autores, se requieren al menos 2 semanas de observación durante las cuáles el niño debe mojar la cama al menos 3 veces a la semana).

Las causas pueden ser diferentes, así que la enuresis puede dividirse en:

  • Primaria: cuando el niño nunca ha adquirido el control por la noche. En este caso enuresis se atribuye a:
    – Un retraso en la maduración de la vejiga;
    – Insuficiente control hormonal;
  • Secundaria: el niño, después de alcanzar el control de la vejiga durante al menos seis meses, empieza a hacer pipi en la cama. Puede depender de situaciones emocionales y estresantes (como el nacimiento de un hermano, el ingreso en la escuela, tensiones familiares …);
  • Sintomática: en este caso la enuresis se produce como consecuencia de una enfermedad tal como una infección urinaria.

La enuresis es un fenómeno que se resuelve, en casi todos los casos, de forma espontánea.

Consejos para los padres:

  • El niño nunca debe ser regañado: Está demostrado que la reprimenda agrava la situación, en cambio una actitud comprensiva la mejora;
  • Si los padres han sufrido enuresis, decírselo al niño puede tener para un efecto tranquilizador;
  • Despertar por la noche al niño para que orine no sirve para nada, puede ser contraproducente y tener un propósito punitivo: mejor poner un pañal;
  • Acostumbrar al niño a beber poco por la noche para no aumentar el volumen de orina en la vejiga;
  • Comprobar que antes de ir a la cama el niño vacíe completamente la vejiga.

 

Encopresis.

El niño con encopresis se hace muchas veces caca, a veces involuntariamente, otras veces de manera voluntaria. Esto sucede en lugares inapropiados, por ejemplo en la ropa o en el suelo, al menos una vez al mes durante un período mínimo de 3 meses. Para que se pueda diagnosticar encopresis, el niño debe tener por lo menos 4 años de edad y se debe haber realizado todas las investigaciones posibles para descartar una posible enfermedad orgánica o de naturaleza fisiológica.

La encopresis es un problema bastante común entre los niños de 4 a 13 años. En Europa lo sufren aproximadamente el 1,5% de los niños de 7 años.

La encopresis puede ser:

  • Primaria, si el control de los esfínteres nunca ha sido adquirido, entonces el niño nunca ha aprendido a usar el orinal para hacer caca;
  • Secundaria, si el control de los esfínteres fue adquirido de manera adecuada y luego se perdió, o sea, por un período ha defecado en el orinal o el inodoro y en un momento posterior ha empezado a hacerla en lugares inapropiados.

Se manifiesta encopresis:

  • Con constipación e incontinencia por rebosamiento: en la exploración abdominal o rectal se encuentra la presencia de una gran masa fecal (se encuentra también si el niño defeca menos de tres veces a la semana);
  • Sin constipación e incontinencia por rebosamiento: en el examen físico las heces son generalmente de consistencia normal. Esta condición se asocia generalmente con la presencia de Trastorno Negativista Desafiante o Trastorno de la conducta.

A medida que se acumulan las heces, el estado de ánimo y el apetito se reducen debidos a la aparición de dolor abdominal causada por la distensión de la pared y por el esfuerzo de retención, en parte inconsciente. En este punto, el exceso de heces escapan sin control. La incapacidad para controlar la liberación de las heces es humillante y el niño vive con miedo o vergüenza. La autoestima se reduce y pueden manifestarse tendencias de aislamiento, depresión generalizada, excesiva dependencia por parte de los padres o agresión abierta. No sólo las actividades recreativas o de deportes están deterioradas, sino que también las actividades con los miembros de la familia.

 

En Psicólogos Granada ofrecemos ayuda especializada para mejorar el control del pipi y la caca , pida cita.

Suscríbete a nuestro boletín si quieres recibir más artículos como este.

958 22 24 22