Problemas de memoria, atención y concentración.

Problemas de memoria, atención, concentración.

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La memoria es la capacidad del cerebro para retener la información. Es una función mental que permite la absorción, retención y recuperación de la información aprendida durante la experiencia.

Cuando pensamos en un trastorno de memoria normalmente pensamos en la pérdida de la memoria. Pero hay diferentes tipos y se conocen como amnesias. Las amnesias consisten en la incapacidad para recordar los recuerdos del pasado o para almacenar nueva información.

Pueden tener varias causas: traumáticas, infecciosas, disociativas o degenerativas. Dañan el funcionamiento diario de la persona y a menudo también sus relaciones sociales, incluso su identidad. La incapacidad para mantener los recuerdos afecta a la sensación de continuidad de nosotros mismos y de nuestra identidad.

Hay diferentes tipos de amnesia y diferentes maneras de clasificarlas.

Una primera clasificación viene en función de la duración de los daños. Las amnesias pueden ser:

  • De transición, como en el caso de la reacción momentánea a un trauma;
  • Progresiva, si el daño es de tipo neurológico y degenerativo como en el Alzheimer, o sea que empeora con el tiempo;
  • Estable, cuando la gravedad que los caracteriza se asocia a una cronicidad igualmente importante en el tiempo.

Además se pueden dividir en las siguientes categorías:

  • Las amnesias retrógradas se refieren a la incapacidad para recordar eventos anteriores a la causa de la amnesia;
  • Las amnesias anterógradas no implican una pérdida de memoria de los recuerdos pasados, pero si a la capacidad de almacenar nueva información a largo plazo;
  • Las amnesias globales están en relación con las dos condiciones;
  • Las amnesias lacunares se relacionan únicamente con la pérdida de memoria de un período específico y limitado de tiempo, por lo general son transitorias y no afectan a los recuerdos de antes ni después del trauma.

Las amnesias pueden tener muchas causas:

  • Accidente cerebrovascular;
  • Lesión cerebral;
  • Intoxicación prolongada (como en el síndrome de Korsakoff que afecta a los alcohólicos crónicos);
  • Enfermedades neurológicas degenerativas (como el Alzheimer);
  • Trauma psicológico , que se caracterizan por la incapacidad de recordar hechos pasados específicos de carácter autobiográfico.

Problemas de atención y concentración.

La atención es un proceso cognitivo que permite seleccionar los estímulos ambientales, ignorando otros. La concentración es la capacidad de mantener un determinado nivel de atención durante un  período de tiempo.

Los trastornos de atención se caracterizan por dificultades de mantener la atención y pueden manifestarse de diferentes maneras pudiendo ocurrir a cualquier edad. El elemento común son los déficit de atención,  es una definición vaga porque los tipos de atención son numerosos y sus diversas alteraciones implican diferentes signos. El trastorno más famoso de esta área es, sin duda, el TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad).

Es posible distinguir tres tipos de atención que pueden ser sujetos de deterioro:

  • Atención sostenida: es la capacidad de mantener la atención en un estímulo concreto durante un período prolongado de tiempo;
  • Atención selectiva: es la capacidad que nos permite centrarnos en uno o más estímulos seleccionados entre otros estímulos distractores;
  • Atención dividida: es la capacidad de prestar atención y procesar información de diferentes estímulos presentes a la vez.

Los trastornos de atención con frecuencia se diagnostican en la infancia. Estos tipo de problemas pueden manifestarse de diferentes maneras:

  • Falta de atención a los detalles y errores;
  • Poca atención en las tareas o incluso en los juegos;
  • Tendencia a no seguir las instrucciones o no terminar las actividades (escuela, trabajo o en el hogar);
  • Evitación de las tareas que requieren un esfuerzo atencional;
  • Pérdida de objetos necesarios para sus actividades;
  • Falta de cuidado;
  • Dificultad en quedarse quieto;
  • Tendencia a correr y trepar (especialmente en niños) en situaciones inadecuadas;
  • Habla excesiva;
  • Impulsividad (respuestas apresuradas sin que terminan las preguntas, dificultad para esperar su turno, interrupción de otras conversaciones y comportamiento intrusivo).

En los niños, estas dificultades a menudo conducen a un bajo rendimiento escolar, deterioro de las relaciones con los compañeros, reproches por los adultos, ansiedad y desmoralización, que a su vez acentúan los problemas básicos.


Rehabilitación neuropsicológica.

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La rehabilitación neuropsicológica se ocupa de la rehabilitación de personas que sufren de trastornos cerebrales con deterioro de una o más funciones del pensamiento y del comportamiento.

La rehabilitación neuropsicológica se basa en el supuesto de “plasticidad cerebral”: cada área del cerebro tiene una función más o menos específica; si una de estas áreas es lesionada, las áreas restantes se modifican para compensar la función que falta. Para esto, el ambiente debe proporcionar una estimulación específica con el fin de compensar el déficit. La rehabilitación neuropsicológica tiene como objetivo hacer esta estimulación que responda a las necesidades específicas del paciente, mejorando la adaptación del paciente a pesar del daño cerebral.


harmony-1229901_960_720Problemas neuropsicológicos.

Los trastornos neuropsicológicos se presentan como resultado de un daño cerebral que puede estar presente desde el nacimiento (congénito) o que se producen durante la vida (adquirido). En los adultos, las causas más frecuentes de deterioro cognitivo adquirido son:

  • Daño cerebral adquirido.
  • Enfermedad de Alzheimer.
  • Epilepsia.
  • Infección cerebral.

 

Los síntomas tratados con más frecuencia son:

De tipo cognitivo (del pensamiento), tales como: Negligencia, discapacidades espaciales, agnosia, apraxia, amnesia, discalculia y déficit de atención.

De tipo emocional-motivacional (también llamados afectivos), tales como: Apatía, labilidad, irritabilidad y depresión.

De tipo ejecutivo (llamados conductuales), tales como: Desinhibición, reducción del control, fallo crítico, rigidez, desorganización, dificultad para resolver problemas y falta de conciencia.

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