Comunicar a un menor la pérdida de un familiar

Comunicar a un menor la pérdida de un familiar o un ser querido.

En ocasiones comunicar a un menor la pérdida de un familiar es una tarea que puede resultar complicada. Tendemos a pensar que los niños no tienen conciencia de lo que sucede y que el paso del tiempo lo cura todo.

En otras ocasiones, para comunicar  a un menor la pérdida de un familiar, mandamos mensajes culturales que verdaderamente no ayudan a afrontar el duelo de una manera adecuada. Frase como “no llores, porque sino él/ella estará triste”,”tus hermanos se fijan en ti, no llores”, “tienes que ser fuerte” , pueden llegar a hacer que se sienta culpable o con vergüenza de sus propias emociones.

Para comunicar a un menor la pérdida de un familiar de manera adecuada tendremos que tener en cuenta la edad del menor:

  • Cuando el menor tiene de 3 a 6 años: podemos trasladarle y será capaz de comprender la idea de
    que no existe una sensibilidad después de la muerte, deberemos hablarle con un lenguaje claro y real
    (evitando usar metáforas o una información científica), usando ejemplos que ocurren en la naturaleza (plantas, animales, películas que ha visto).

 

  • Más adelante, desde los 6 hasta los 10 años:  con esta edad le podemos dejar participar en los rituales culturales que existen (si ellos quieren o lo expresan)  anticipándoles qué va a ocurrir en ellos, de nuevo debemos permitirles expresar sus emociones así como sus dudas y su curiosidad.
  • De  10 a 13 años: podemos hablar con ellos de los recuerdos y enseñar a valorarlos, compartir cómo nos sentimos y nuestras emociones, así como nuestras experiencias con otros fallecimientos.

También tenemos que tener en cuenta los derechos que tiene: a sus propias emociones y expresarlas, a preguntar todas las dudas que tenga y ser respondidas de manera sincera, a entender los motivos que han provocado el fallecimiento del ser querido, a las explosiones emocionales y a tener su propio ritmo para superarlo.

En Psicólogos Granada podemos ayudarte a gestionar esa comunicación y a gestionar las emociones del menor, ayudándole en el propio proceso de  duelo, pide cita.